|
TERRORMOLINS 2005 Un año más
pude disfrutar de esta entrañable celebración y, un año más, pude
percibir como la propuesta se va reconsolidando poco a poco, después de
su parón de hace unos años, y pese a que continua sin colgar el cartel
de "no hay entradas" que sin lugar a dudas siempre se merece un acto de
este tipo ... La edición de este año volvió a contar con sus sagradas "12 Horas de Terror", así como con el concurso de cortos, si bien en comparación con el año pasado se dejó de ofrecer el concurso de “espacios de terror” y se volvió a anular el de “relatos de terror”, ambos hechos debido a la escasa repercusión que de ellos siente el espectador habitual del festival. De su alianza con el Sitges Film Festival siguió consiguiendo lo mismo, es decir, nula promoción del acto por parte del segundo y cesión de algunas películas de dudosa calidad, por lo que sin duda tendrán que meditar los organizadores cuán beneficiosa es dicha alianza y si vale la pena mantenerla aunque solo sea por el nombre. En las "12 Horas de Terror", de nuevo contando con estrenos exclusivos, se proyectaron como tales El Pozo (One Missed Call 2), o como hacer una secuela innecesaria que se acaba ahogando en su propia narración y guión indescifrable, y Doll Master, aburrida serie B de Corea del Sur que guarda en su joven intérprete femenina todo su interés. Para elevar el
nivel de la función ahí estaban la reconocida
Three Xtremes,
conjunto de tres buena historias macabras dirigidas por sendos
directores orientales tan diferentes como queridos por el público,
Les Revenants,
historia de muy estimulante punto de partida pero que no sabe como
desarrollar ni mucho menos finalizar el relato, y
Dead Creatures,
obra británica de culto por los aficionados a la serie B más bizarra que
quizás no pudo disfrutarse como debiese por tener una narración
demasiado seria para ser el último film de la maratón. El concurso
de cortometrajes, como de costumbre, se disputó el viernes y pudimos
volver a disfrutar de sus mejores obras en la noche del sábado. En cuanto a las habituales performances en directo, la verdad es que este año estuvieron geniales, con números como el de los niños asesinos o el del tiroteo, que hicieron las delicias de los asistentes y demostraron que la imaginación y las ganas de hacérnoslo pasar bien por parte de los organizadores siguen estando en plena forma año tras año. En resumidas cuentas, de nuevo hemos podido disfrutar del Terrormolins, un festival ineludible para todos los amantes del género que quizás este año no ofreció un programa de la calidad de anteriores ediciones, pero que sigue demostrando el cariño y empeño que depositan en él sus organizadores para convertirlo en una gran fiesta para los amantes del género de terror. A destacar pues el excelente nivel de la muestra de cortometrajes realizada, la ausencia de alguna vieja gloria hispana del género, una selección de películas algo descuidada en comparación con ediciones anteriores, y el esforzado trabajo de todos los integrantes de la organización, ya sea para decorar el recinto o para realizar las performances... Lo dicho, un absoluto placer que, no en vano, un servidor lleva sin perderse desde hace años. Imprescindible seguirlo de cerca. Javi-Wan
Copyright © AVED - Associació de Video Edició Digital |