TERRORMOLINS 2005
 

   Un año más pude disfrutar de esta entrañable celebración y, un año más, pude percibir como la propuesta se va reconsolidando poco a poco, después de su parón de hace unos años, y pese a que continua sin colgar el cartel de "no hay entradas" que sin lugar a dudas siempre se merece un acto de este tipo ...
...sobretodo cuando se trata del Terrormolins, probablemente el festival de Cataluña con más solera y tradición (con permiso del Sitges Film Festival), y que ya con 24 ediciones a sus espaldas todavía sigue traspirando ese amor y esa dedicación por el cine que, año tras año, se han ido reforzando como su rasgo más característico.

La edición de este año volvió a contar con sus sagradas "12 Horas de Terror", así como con el concurso de cortos, si bien en comparación con el año pasado se dejó de ofrecer el concurso de “espacios de terror” y se volvió a anular el de “relatos de terror”, ambos hechos debido a la escasa repercusión que de ellos siente el espectador habitual del festival. De su alianza con el Sitges Film Festival siguió consiguiendo lo mismo, es decir, nula promoción del acto por parte del segundo y cesión de algunas películas de dudosa calidad, por lo que sin duda tendrán que meditar los organizadores cuán beneficiosa es dicha alianza y si vale la pena mantenerla aunque solo sea por el nombre.

En las "12 Horas de Terror", de nuevo contando con estrenos exclusivos, se proyectaron como tales El Pozo (One Missed Call 2), o como hacer una secuela innecesaria que se acaba ahogando en su propia narración y guión indescifrable, y Doll Master, aburrida serie B de Corea del Sur que guarda en su joven intérprete femenina todo su interés.

Para elevar el nivel de la función ahí estaban la reconocida Three Xtremes, conjunto de tres buena historias macabras dirigidas por sendos directores orientales tan diferentes como queridos por el público, Les Revenants, historia de muy estimulante punto de partida pero que no sabe como desarrollar ni mucho menos finalizar el relato, y Dead Creatures, obra británica de culto por los aficionados a la serie B más bizarra que quizás no pudo disfrutarse como debiese por tener una narración demasiado seria para ser el último film de la maratón.

Como clásico del género en España, este año se proyecto
La Novia Ensangrentada, de Vicente Aranda, claro exponente del terror erótico que se hacía durante aquella época pero que a mi juicio esta alejada de los niveles artísticos conseguidos por directores como Jesús Franco, mucho más experimentados y sin complejos en este campo. De todas formas fue una pena que no pudiera asistir nadie relacionado con la película, pues indudablemente ese es uno de los platos fuertes de cada edición y este año se notó esa ausencia.

El concurso de cortometrajes, como de costumbre, se disputó el viernes y pudimos volver a disfrutar de sus mejores obras en la noche del sábado.
Los ganadores de esta edición fueron Hélène Cattet y Bruno Forzani por
L’Etrange Portrait de la Dame en Jaune, recayendo el segundo premio en Ugo Sanz por Los Ojos de Alicia y el premio del público en Juan Diego Pimentel por Asalto 1.

En cuanto a las habituales performances en directo, la verdad es que este año estuvieron geniales, con números como el de los niños asesinos o el del tiroteo, que hicieron las delicias de los asistentes y demostraron que la imaginación y las ganas de hacérnoslo pasar bien por parte de los organizadores siguen estando en plena forma año tras año.

En resumidas cuentas, de nuevo hemos podido disfrutar del Terrormolins, un festival ineludible para todos los amantes del género que quizás este año no ofreció un programa de la calidad de anteriores ediciones, pero que sigue demostrando el cariño y empeño que depositan en él sus organizadores para convertirlo en una gran fiesta para los amantes del género de terror. A destacar pues el excelente nivel de la muestra de cortometrajes realizada, la ausencia de alguna vieja gloria hispana del género, una selección de películas algo descuidada en comparación con ediciones anteriores, y el esforzado trabajo de todos los integrantes de la organización, ya sea para decorar el recinto o para realizar las performances...

Lo dicho, un absoluto placer que, no en vano, un servidor lleva sin perderse desde hace años. Imprescindible seguirlo de cerca.

Javi-Wan

 

Volver

Copyright © AVED - Associació de Video Edició Digital

el