TERRORMOLINS 2003
 

   El Festival de cine de terror de Molins de Rei, también conocido como Terrormolins, no solo ha celebrado su edición número XXII sino que ha cumplido tres décadas desde que se organizó por primera vez en 1973.

Para celebrar su trigésimo aniversario han optado por la fórmula de los últimos años, o lo que es lo mismo, han combinado el pase de las seis películas de turno con una serie de performances en las que, trasgrediendo la condición de espectador del público, se insta a éste a participar de la representación.
Así pues, los montajes teatrales de este año han girado en torno a la idea de celebrar el citado aniversario además de poner de largo la colaboración que, a partir de este año, mantendrá éste con el SITGES Festival de cine fantástico de Cataluña, acuerdo que ya se ha hizo notar en esta edición permitiendo proyectar tres films aún sin estrenar en nuestro país; Dead End, Ju-on2: The grudge y House of 1000 corpses.
Sobre estos actos, lo más representativo fue un gran pastel que se paseó ante la concurrencia, con un enorme "30" a modo de velas y al son del Happy Birthday que tanto los altavoces como la concurrencia coreaban, y un número en el que se involucraba al público y que, al azar, regalaba treinta entradas para una de las maratones realizadas una semana después en el citado festival de cine de Sitges´03.

Las 12 horas de Terror se completaron con el pase de Jeepers Creepers 2, Dog soldiers y la película sorpresa que, siguiendo en la tradición de redecubrir al público grandes obras nacionales del género de terror, no fue otra que la muy interesante No profanar el sueño de los muertos del no menos interesante Jordi Grau, artista de la escuela de Barcelona que estuvo presente e hizo una breve presentación previa a la proyección de su película.

Entre los films, y con breves descansos para fumar y/o doparse a base de cafeína, se asistió a las citadas actuaciones y a los pases de los obras triunfadoras en el concurso de cortometrajes, certamen para jóvenes realizadores que se realiza por segundo año consecutivo dentro del festival, y que tenía un jurado compuesto por personalidades del mundo de la cultura como Pere Portabella (cineasta), Karra Elejalde (actor), Manuel delgado (Profesor de la UB), Andreu Castañé (impulsor de la primera celebración del festival), Jaume Figueres (crítico de cine) y Joan Domènech (co-director del festival).

Como en la anterior edición, el pase de los cortos a concurso se realizó la noche del viernes, dejando para la del sábado las clásicas 12 horas de terror.
El ganador de esta edición fue Guillermo Ruiz Giménez por "Edurne", galardonado con 1000€, al que le siguieron Txema Matías, en segunda posición  con "Mácula", e Iván Sainz-Pardo, premio "Angoixa" del público por "El laberinto de Simone"; estos últimos galardonados con 500€ de premio.

En resumen, esta edición fue un paso más en el crecimiento de este festival, clásico entre los clásicos, que este año vio un incremento en el número de entradas vendidas y que, gracias a su alianza con el festival de cine de Sitges y a la magnífica labor realizada por sus organizadores, realizó una oferta en la que había una clara dominante, la calidad.

Así pues, contemos los días que faltan para la celebración de la próxima edición y esperemos que, siguiendo la tendencia de estos dos últimos años, se consiga superar de nuevo el listón que tan alto ha quedado esta vez.

Nos vemos todos allí el año que viene!!


Javi-Wan

 

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