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RTHE TEXAS CHAINSAW
MASSACRE
Que el cine de mainstream americano actual está tan falto de ideas
como para permitirse la licencia de hacer remakes, secuelas y adaptaciones
de seriales a dojo es algo que seguramente nadie pondrá en duda a
estas alturas.
Otro tema que seguramente levantará más ampollas es el debate sobre la
conveniencia o no de estas tretas comerciales, destinadas a recaudar
dinero a costa de plagiar una idea que, en el menor de los casos, ya se
usó una década atrás para el mismo fin.
Aún así, menos mal que, aunque poco dado a suceder, exista un método para
eludir estas riñas..; y es que siempre resulta gratificante para todos ver
que de vez en cuando alguno de estos intentos revisitacionistas consiguen
ofrecer algo que, sin dejar de adaptar el relato a los nuevos tiempos,
consiga hacerse entretenido y hasta recomendable sin faltarle al respecto a
la querida obra original.
La matanza de Texas,
remake del film homónimo de Tobe Hooper, narra a efectos prácticos los
mismos hechos que acaecieron en aquélla; los recordáis?
A saber, en plenos años setenta, un grupo de jóvenes que viajan a través
de Texas, esta vez para ir a Méjico, recogen en su camino a una
autoestopista ensangrentada que tiene algo que decir sobre las extrañas
tradiciones de la zona. En particular, en esta versión dice haber sido
atacada, junto a su familia y la noche anterior, por una panda de salvajes
que habitan cerca allí....
A partir de ahí, lo esperado, el horror se destapa en forma de hombre con
máscara de cuero, de vocación matarife, que mata su tiempo libre
persiguiendo y descuartizando a todo el que se le pone a tiro, aunque esta
vez con añadidos interesantes como el mayor ahondamiento en el
comportamiento de las otras gentes de la zona y con otros, a la postre
innecesarios e ideados como coartada de la necesidad de este remake, como
la explicación freudiana de la curiosa afición por matar de
Leatherface o esa nueva introducción de la historia, en un intento
claro de conseguir el tono de documental en 16mm del original, en la que
se cuentan los hechos a través de unas cintas encontradas en la casa donde
vivía tan unida familia, estructura claramente deudora de films como
Canibal Holocaust o la más reciente The Blairwitch project.
Las máximas diferencias respecto del original las encontramos en la recta
final del relato, pues aquí es donde más se nota lo lejano que queda ya el
estreno de la obra maestra de Hooper, tiempo durante el cual el género ha
sufrido una importante evolución que ha acabado imponiendo al film que nos
ocupa el hecho de que, pese a lo imponente de nuestro amigo, la
protagonista (Jessica Biel) acabe plantándole cara en las situaciones más
comprometidas, todo sea por añadir un poco más de acción de cara a la
galería...
Dejando de lado las
comparaciones de las que consigue salir sorprendentemente bien, y aun
cuando se haya perdido la carga de denuncia social al ubicar la historia
en el pasado, huelga decir que en los aspectos básicos del género consigue
obtener unas muy buenas notas, ya que tanto en su charcutería como en la
tensión transmitida consigue altas cotas de eficiencia. Así, en el primer
apartado nos encontramos con una muy de agradecer vuelta al gore más
realista y puro, cuya única pega radica en que quizás enseña demasiado en
sus primeros compases para luego mostrarse más comedido en las siguientes
muertes.
Sobre lo segundo, y siendo
responsable de ello el director, decir que Marcus Nispel consigue realizar
una narración que, pese a que tarda en arrancar, alcanza momentos de gran
intensidad como la escena de la cabaña o el tramo final en el matadero.
Además, las pocas escenas de desarrollo de trama, y a excepción del citado
comienzo que además concentra la mayoría de clichés heredados del cine de
terror actual, consiguen dar un matiz insano y perturbador que sabe
apoyarse muy bien en la espléndida labor hecha en la dirección artística;
con espacios claustrofóbicos y quejumbrosos, donde proliferan los
recovecos oscuros y la falta de orientación, y en donde todo está
infectado en tonos oxidados y/o amarronados.
Sobre las actuaciones, todos sabemos que este tipo de películas no suelen
ser propicias para asistir a recitales en este campo, sobretodo ahora que
las scream queens se acunan con tanta facilidad, aunque no sería
justo acabar sin reseñar que el reparto está muy bien escogido tanto es
los perfiles de los personajes como en la solvencia con que los
interpretan, además de que Leatherface está muy trabajado en sus
movimientos para ser más dinámico aun siendo fiel al original.
En resumen, un remake que hará
las delicias de las nuevas audiencias, huérfanas de films de género como
los de la época de la original, y que será tomado como un digno homenaje
por todos aquellos que amen la genial película de Hooper.
Javi-Wan
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