|
SKY HIGH
.jpg)
Comienza el
curso en Sky High, escuela para futuros superhéroes en donde Will
Stronghold (Michael Angarano) deberá hacer frente al hecho de no haber
heredado los poderes de sus famosos padres (Kurt Russell y Kelly Preston),
cosa que guarda en secreto mientras trata de hacer nuevas amistades y se
enfrenta a un reto mucho mayor, conseguir el amor de la chica por la que
suspira.
Así se presenta la nueva
película de la factoría Disney, con una sinopsis que remite
inmediatamente a la famosísima franquicia de Harry Potter pero que
cambia el marcado sentido fantástico de ésta por una comedia juvenil
prototípica, cumpliendo sobradamente con su propósito de hacerse amena
en parte por sus bien aprovechados efectos especiales y por un amplio
surtido de personajes que, aunque alarmantemente planos, dan una nota de
frescura ofreciendo un amplio surtido de poderes y bastantes diálogos de
grupo.
En cuanto a las actuaciones, lo mas destacable del reparto joven son las
féminas, si bien es cierto que están favorecidas por interpretar los
personajes sicológicamente más adultos del guión, pues aunque la
película no requería de grandes registros interpretativos es de recibo
que el protagonista principal (Michael Angarano) no le pone excesiva
emoción a su personaje, además de apuntar que ciertos personajes
secundarios proyectan una imagen arquetípica muy acartonada que no les
permite mucho juego. Por su parte, Kurt Russell interpreta con solvencia
al canónico padre de familia y digno integrante de una comunidad,
componiendo un personaje que ya desde guión supedita a Kelly Preston
como la típica ama de casa que aún siendo una heroína siempre estará por
detrás de su marido, ramalazo machista tan ingenuo como el resto de la
moralina Disney presente en el relato.
La dirección de Mike Mitchell
es acertada, aunque los peores momentos de la película vienen cuando se
trata de mostrar acción, pues no consigue imprimir la tensión dramática
necesaria para hacerlas interesantes.
Sobre otros aspectos técnicos, poco que decir de la música, adecuada
pero sin destacar, ni de la fotografía, algo impersonal y facilona pero
que al menos juega a resaltar los colores más vivos, supongo que
intentando darle al conjunto un toque cartoon o comiquero que no llega a conseguir
en exceso.
Así pues, nos encontramos ante
una película para toda la familia que, aunque se vuelve previsible por
culpa de la carga moral propia de Disney, sorprenderá por una cierta
frescura y por algún que otro gag para el recuerdo, todo ello deudor de
una idea de guión brillante en su concepción que en su resultado final
sabe reírse muy bien de los arquetipos del relato de superhéroes.
Javi-Wan

Volver |