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HOSTEL
Excelente recuerdo dejó el joven y debutante Eli Roth cuando en 2002
aterrizó en Sitges con su primer film, Cabin Fever, un thriller opresivo
ambientado en los bosques americanos y de ínfimo presupuesto. Con
escenas que desafiaban frontalmente la censura estadounidense, y que muy
probablemente el pueblo yankee no haya podido ver si no es en dvd, Roth
planteaba la historia de cuatro amigos que alquilaban una cabaña para un
fin de semana, que no tardará en tornarse en el trágico emplazamiento
para una serie de salvajes asesinatos.
Se
nota que Eli Roth, quien cuenta en la actualidad 33 años, bebió mucho de
las películas de terror de los ochenta, puesto que su estilo es una
derivación actualizada del género que tanto triunfó por aquel entonces,
y que sigue dando pie a productos carne de quinceañeros que tan bien
siguen funcionando en taquilla. Empezando con una primera mitad
demasiado simplona y 'teen', se nos muestra el viaje por Europa de tres
jóvenes amigos que buscan satisfacer las necesidades sexuales propias de
su edad, y motivo por el cual no dejarán de meterse en líos con un
desenlace mucho más gore que de costumbre.
Aunque
el tema y estilo es ciertamente atrayente, aspectos como el defectuoso
espaciado temporal de los personajes, mal planificado y distribuído,
crean unos bajones de ritmo inesperados y fácilmente salvables, errores
que atribuiríamos antes al montaje que a la propia dirección. Añadiendo
a esto un cúmulo de clichés baratos entorno al mundo juvenil y la avidez
desmesurada de sexo hace n
que parezca esta una película más amateur que su predecesora, cuyo
virtuoso ritmo era su mejor baza. El último tercio de Hostel, con buen
ritmo pero en cierto sentido carente de tensión, resuelve en pequeña
parte los defectos anteriores, pero la simpatía que desprende la cinta
en su conjunto hace que rápidamente nos olvidemos de sus fallos, y nos
caiga bien aún a sabiendas de que está mucho más vacía de lo que podía
haber sido.
Multitud de guiños y referencias, entre las que se incluye un cameo del
mismísimo Takashi Miike, nos acercan algo más al buen ambiente que se
respira en esta película, hecha por y para fans del género slasher.
Sergi Marí

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