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Resumen de la XII Mostra de Cinema Africà de Bcn Como ya comentamos en
un artículo anterior, la XII Mostra de Cinema Africà de Barcelona se
celebró del 8 al 14 de noviembre en los cines Casablanca-Gracia. En ella
hemos podido presenciar las últimas obras de la cinematografía del
continente negro, que muestran una tendencia bastante interesante, y en
la mayoría de los casos, alejadas del tópico que podriamos esperar.
Al día siguiente pudimos disfrutar de Emitai, de 1974, realizada por el recientemente fallecido Ousmane Sembène, considerado el padre del cine africano. Es una película en la que está muy presente la colonización francesa del Senegal: tanto en la historia, que nos cuenta los abusos que sufrieron los nativos por parte de sus colonizadores, como en el estilo de la obra, especialmente en las partes más humorísticas, que recordaba al cine francés. Sin embargo, los defectos que antes hemos comentado en Mossane aquí se agudizan tremendamente: tanto el ritmo, como, muy especialmente, la fotografía y el sonido, son los claros puntos débiles de esta cinta. Pero el cine africano
iba a demostrarnos que no se limitaba a narrarnos historias rurales con
Ezra, la última película del prometedor director nigeriano Newton I.
Aduaka. Me remito a su crítica para los que quieran saber más, pero debo
dejar constancia de que se trata de una obra realmente recomendable.
En la Mostra de este
año se exhibieron varios documentales. El que más interés provocó en mí
fue Mo & me, por su doble dimensión humana e informativa. A través de
los recuerdos su hijo Salim Amin revivimos la existencia de Mohamed "Mo"
Amin, periodista keniata que fotografió todos los conflictos que vivió
África en la segunda mitad del siglo XX. Ante nuestros ojos y los de
Mohamed Amin pasan payasos monstruosos como Idi Amin Dada o Jean-Bédel
Bokassa; un viaje por la convulsa historia del continente negro. Otros
documentales que también pudimos ver en la Mostra fueron El Ejido, la
loi du profit, sobre la explotación de los inmigrantes ilegales en la
población almeriense, y Xalima la plume, crónica de la vida de un
cantautor senegalés que sin duda interesará a los amantes de la música
africana.
Después de ver toda esta cantidad de cintas que hemos comentado, ya habiamos llegado al fin de la Mostra de este año: pero aún nos quedaba un último día de disfrute. Kinshasha palace y Andalucía eran las dos películas por las que me decidí, y el resultado fue francamente desigual. Kinshasha palace es un curioso documental autobiográfico que sigue al director en búsqueda de su hermano, que, después de separarse de su mujer, desapareció sin dejar rastro. Lamentablemente, la trama no logró interesarme. Y ya sólo nos quedaba
una última película: Andalucía, de Alain Gomis. Se da la circunstancia
que en todos los festivales a los que voy últimamente, la película que
más me gusta es la última. Me encantaron Life can be so wonderful, en el
BAFF, Sukiyaki Western Django, en Sitges, y ahora Andalucía, en la
Mostra de Cinema Africà. Andalucía no es una película con un hilo
argumental claro, sino que opta por un conjunto de escenas que conforman
un retablo de la vida de un joven -ya no tan joven- de ascendencia
marroquí en el París del siglo XXI. En la cinta se mezclan diferentes
búsquedas: la de las raíces, la de un polvo, la de los viejos amigos...
todo en un tono de humor muy acertado, que se gana la complicidad del
espectador. Realmente recomendable.
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