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Del 27
de abril al 6 de mayo
de 2007
SÁBADO 28 DE ABRIL.
ADMIRANDO EL ABISMO
AFTER THIS OUR
EXILE (FU ZI) | Hong Kong/China, 2006, 35 mm, 150 min.
Director: PATRICK TAM, Guión: Tian Koi-leong, Patrick Tam, Producción:
Vision Film Workshop.
Intérpretes: Aaron Kwok, Charlie Young, Gow Ian Iskander, Kelly Lin, Qin
Hailu.
Sección: OFICIAL
La primera película oficial del día es
After this our exile, el último
trabajo de Patrick Tam tras 17 años de inactividad en la dirección. El
film se inicia con un texto del propio Tam en el cual nos explica, en
resumidas cuentas, cómo espera que su obra nos llegue al corazón, algo
que, irónicamente, no ha conseguido.
Esta es la historia de un niño abandonado. Fruto de un matrimonio que
vive en la desidia, el protagonista ha de ver cómo su madre prefiere
empezar de nuevo sin él mientras su padre lo arrastra al infierno. Es
inevitable la reflexión acerca de los bien sabidos daños colaterales,
los hijos y el modo en que el fracaso de la relación conduce al
pensamiento de que todo en ella es un error a solventar. El egoísmo se
hace extremo y la inconsciencia gana terreno progresivamente. En este
caso, el deseo por parte de la madre de tener una vida feliz la lleva a
deshacerse de todo su pasado, dejando la supervivencia de su retoño en
manos de un marido resentido que sólo sabe ganar dinero pidiendo
prestado, haciendo de gigoló y, finalmente, forzando a su hijo a robar.

El estilo de la película nos recuerda vagamente al de Wong Kar Wai
(Deseando Amar, 2046). La fotografía adquiere su máxima expresión sobre
la piel de los protagonistas. El montaje es elegante, con cortes dentro
de una misma secuencia y transiciones entre escenas. Sin embargo, las
actuaciones dejan mucho que desear y no crean empatía hacia los
personajes. La música está colocada sin acierto, llegando en algún
momento a adquirir una relevancia injustificada. Globalmente, da la
sensación de estar viendo varios episodios de una telenovela en la que
ni siquiera las escenas de sexo tienen credibilidad.
SYNDROMES AND A CENTURY (SANG
SATTAWAT) | Tailandia, 2006, 35 mm, 104 min.
Dir: APICHATPONG WEERASETHAKUL, Guión: Apichatpong Weerasethakul,
Producción: Apichatpong Weerasethakul.
Intérpretes: Nantarat Sawaddikul, Jaruchai Iamaram, Sophon Pukanok,
Jenjira Pongpas, Arkanae Cherkam.

La siguiente película, Sang Sattawat, es una oda al surrealismo, incluso
se podría decir que debido a su ironía roza el dadaísmo.
Las dos partes que componen el film son, más o menos, simétricas en
cuanto a personajes, diálogos y escenas. La primera, caracterizada por
su sencillez e íntegramente rodada con planos fijos, nos transporta a un
humilde centro sanitario de las afueras, rodeado de naturaleza. La
segunda parte, como contrapunto a la anterior, utiliza movimientos de
cámara y transcurre en un moderno hospital de ciudad. Técnica y
argumento opuestos, como las caras de una misma moneda.
    
En medio de esta dimensión dentro de otra dimensión coexisten varias
historias curiosas, todas ellas filmadas con un gran sentido del humor:
Un anciano monje budista que intenta sacarle medicamentos a los doctores
usando un relato karmico de pesadillas con pollos; una doctora describe
su excursión con un vendedor de orquídeas a un admirador que acaba de
declarársele; el dentista-cantante y sus conversaciones con un monje que
quería ser dj; y la estrambótica conversación entre un grupo que se
reúne en el ala de prótesis, son algunas de las historias más
destacables.
Sin duda, estamos ante una película de difícil clasificación que no nos
deja indiferentes. Desde el plano inicial en el que, manteniendo un
plano fijo, un hombre responde a las preguntas de lo que parece ser un
incongruente test psicológico, pasando por un eclipse salido de la nada,
hasta llegar a una de las escenas finales en la que se muestra un
extractor de humos durante más de dos minutos, el director mantiene ese
aire de ensueño e intriga creando, al tiempo, un mundo entrañable para
el espectador.
STILL LIFE (SANXIA HAOREN) |
China, 2006, 35 mm, 107 min.
Director: JIA ZHANGKE, Guión: Jia Zhangke, Sun Jianmin, Guan Na,
Producción: Xstream /Shanghai Film Group.
Intérpretes: Zhao Tao, Han Sanming, Li Zhubin, Xiang Haiyu, Zhou Lin.
Sección: AS
La película que cierra el día de hoy -con cartel de entradas agotadas-
es la última obra del aclamado director chino Jia Zhangke.
Still Life simboliza la búsqueda de la paz interior. Poniendo como telón
de fondo uno de los parajes más bellos de China: “Las Tres Gargantas”,
los personajes representados están inmersos en una cruzada personal por
encontrar algo del pasado que no se dejó atrás. Un hombre intentando
recuperar a su esposa e hija y una mujer que busca a su esposo para
empezar una nueva vida con otra persona.
  
El director divide el film en capítulos con títulos como té,
cigarrillos, toffee o licor, al tiempo que muestra las dos historias de
un modo curioso, situando la del hombre como cabeza y cola mientras que
la de la mujer constituye el cuerpo.
Los lugares en los que transcurren las historias nos recuerdan a una
ciudad demolida por la guerra, con escombros y derribos por doquier, que
antaño fueron un hogar. En las Tres Gargantas se creó una presa que está
dejando bajo el agua pueblos enteros, que está ahogando los recuerdos en
pro de la modernidad. En este contexto, los protagonistas son personas
trabajadoras y corrientes, rodeadas de aquellos que se aprovechan del
sudor ajeno tras arrasarlo todo a su paso. Constituyen el espíritu chino
de la constancia y la perseverancia, superando los obstáculos como si de
un paso más del camino se tratara.
La fotografía ayuda a crear este ambiente con realismo y sencillez
utilizando colores amarillentos y una gran definición.
Aunque Still Life se podría definir por su realismo, cabe mencionar que
no deja de lado la magia oriental. Un ejemplo de ello lo encontramos en
la introducción puntual de imágenes surrealistas representando la
ensoñación inherente al ser humano.
S.G.
Palacios
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